Los recursos energéticos son el conjunto de sustancias que pueden ser empleadas como fuente de energía, a través de distintos procesos de índole física o química descubiertos por el ser humano. Se trata de un tipo de sustancias que tiene generalmente un origen natural, pero que a través de la industria permiten obtener energía, especialmente energía eléctrica y calórica.

Los recursos energéticos pueden ser de muy distinta índole y requerir diferentes procesos para liberar su energía contenida. Inclusive, desde cierta perspectiva, los alimentos que comemos son un recurso energético para nuestro organismo, pues a través de su digestión obtenemos la energía química necesaria para seguir viviendo.

No es lo mismo hablar de fuentes de energía que de recursos energéticos. Más que nada porque las fuentes de energía son eventos, dinámicas o ciclos de la naturaleza que constantemente se encuentran emitiendo energía aprovechable, como el Sol, o que indirectamente pueden aprovecharse para obtenerla, como los vientos o las caídas de agua.

A diferencia de las fuentes de energía, los recursos energéticos se caracterizan por que requieren de la transformación de la materia para liberar la energía contenida en su interior.





IMPORTACIA DE LOS RECURSOS ENERGÉTICOS

En el mundo contemporáneo, la energía es uno de los bienes más preciados de la humanidad, dado que puede impulsar todo tipo de industrias que nos hacen la vida más fácil y amena, o que nos permiten continuar descubriendo nuevas tecnologías.

Además, con ella podemos movilizar transportes, calentar nuestros hogares cuando hace frío (o enfriarlos cuando hace demasiado calor), cocinar nuestros alimentos o iluminar nuestras noches oscuras.  

Por ende, los recursos capaces de brindar energía son clave hoy en día. Muchos de los dilemas políticos, sociales o económicos del mundo radican, justamente, en las luchas por tener control sobre ellos.


Fuente: https://concepto.de/recursos-energeticos/#ixzz7hF6K4DiU






ANTECEDENTES DE LOS RECURSOS ENERGETICOS EN GUATEMALA 


En la década de los años setenta el consumo de energéticos en Centroamérica aumentó a una tasa de 9% y el petróleo importado satisfizo el 93% de las necesidades energéticas comerciales de la región. El costo de la factura petrolera del área se incremento de US$172 millones en 1972 a US $1,200 millones en 1980. Ante esta dramática situación todos los gobiernos de la región iniciaron esfuerzos especiales para tratar de resolver el problema a través de la realización de programas y proyectos con base a recursos propios analizando diferentes alternativas de conservación y sustitución, y en general tratando de definir políticas y estrategias de desarrollo del sector energía


En este sentido, Guatemala durante la década de los setentas con la finalidad de aprovechar el potencial hidroeléctrico formula el Plan Maestro de Electrificación Nacional, conformado por varios proyectos (Aguacapa, Pueblo Viejo Quixal, Chixoy, Chulac, Santa María y Xalalá) con una capacidad de 1.592.4 MW (mega watt), a un costo de Q1,502.4 millones.


Posteriormente los esfuerzos realizados del país en la búsqueda de fuentes alternativas, han sido mínimos, entre los que se destacan la exploración de una geotérmica, los mayores esfuerzos se han canalizado hacia la exploración y explotación petrolera. Guatemala es un país que cuenta con una gran cantidad de recursos naturales de tipo renovable, los cuales tienen un gran potencial energético. La fuente energética de mayor demanda en el país es la leña; se estima que la cobertura forestal del país alcanza 37% de la superficie nacional, con una tasa de deforestación de 2.1% anual.


En Guatemala se utiliza la biomasa en diversas formas, tal es el caso de la leña, cogeneración con bagazo de caña, biodigestión y otras. El balance energético nacional muestra que en el consumo nacional de energía, la lea es la principal fuente. Dicho balance se muestra en el siguiente cuadro:

GUATEMALA CONSUMO NACIONAL DE ENERGÍA 

FUENTE PORCENTAJE 

Leña 73.97%

Diesel 8.85%

Gasolinas 7.14%

Electricidad 5.38%

Gas licuado de petróleo (propano) 2.06%

Otros 2.60%


Fuente: Perfil Ambiental,2006

El alto consumo de leña obedece a que la mayor parte de la población vive en el área rural, siendo en su mayoría de escasos recursos económicos, lo que les impide tener acceso y disponibilidad a otras fuentes energéticas. Además, existe una tradición cultural que se refleja en los hábitos alimenticios: la utilización del tipo de estufa denominada “Tres Piedras” para cocinar, las ollas de barro adecuadas para este fuego abierto, el sabor de los alimentos y la relativa disponibilidad del recurso.


La leña como combustible es utilizada en forma ineficiente, por cuanto el 81% de los hogares que la consumen, utilizan la estufa de “Tres Piedras”, la cual desaprovecha casi el 90% de la energía consumida Cabe mencionar en este punto que en los poblados con bajas temperaturas, el calor que desaprovecha este tipo de estufa, es aprovechado para mantener una temperatura confortable en el interior de las viviendas.


En materia de biodigestión anaeróbica, se han construido alrededor de 800 biodigestores tipo familiar en el área rural, pero éstos no han sido operados correctamente, y se ha aprovechado los beneficios del bioabono más que los propiamente energéticos. La mayoría de estos biodigestores son de tipo chino. La única fuente biomásica que se ha utilizado para la producción de energía eléctrica en Guatemala, ha sido el bagazo de caña de azúcar. Se estima que los recursos naturales del país para la generación de energía eléctrica son los que se presentan en el cuadro siguiente:




GUATEMALA RECURSOS NATURALES PARA LA GENERACIÓN DE ENERGÍA ELECTRICA.

RECURSOS DISPONIBLE APROVECHADO

Hidroeléctrico 10,890 MW 424.6 MW

Geotérmico 700 MW 0MW

Bagazo de caña 3 X 10°t 7 X 10°t

Alcohol carburante 12 X 10°gal 0 gal



La capacidad instalada en la generación de energía eléctrica del país es la siguiente:


GUATEMALA CAPACIDAD INSTALADA EFECTIVA EN GENERACIÓN DE ENERGIA ELECTRICA 


Centrales generadoras MW Porcentaje 

Hidroeléctricas 704 36%

Motores de combustión interna 604 33%

Cogeneradores 276 14%

Turbinas de gas 144 7%

Turbinas de vapor 133 6.9%

Geotérmicas 36 1.9%

TOTAL 1,939 100%


El tema de la energía eléctrica tiene cierto grado de complejidad, ya que va más allá de la generación misma. Además de este concepto existen los de transporte y distribución. Para la regulación de este tema fue creada la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), contemplada en la Ley General de Electricidad, decreto 93 96 del Congreso de la República. Esta comisión funciona como un órgano técnico del Ministerio de Energía y Minas (MEM) con independencia funcional para el ejercicio de sus funciones. Es el MEM quien está obligado a dictar las políticas en materia de energía, apoyado en la CNEE La comisión está integrada por tres nombrados por cinco años por el Organismo Ejecutivo con base a ternas propuestas por las siguientes instancias; 



El Ministerio de Energía y Minas

Los rectores de las universidades del país

Los agentes del mercado mayorista


Por su parte, los agentes distribuidores son aquellas entidades que tengan como mimo 15,000 usuarios. Es empresas son: Compañía Distribuidora de Electricidad de Occidente (DEDCCSA) que distribuye energía a los departamentos del occidente del paisa, Compañía Distribuidora de Electricidad de Oriente (DEORSA) que distribuye al oriente del país y Empresa Eléctrica de Guatemala, S.A. (EEGSA) que distribuye energía a los departamentos de Guatemala, Sacatepéquez y Escuintla. Estas empresas pertenecen a las transnacionales españolas Unión FENOSA IBERDROLA Los recibos por energía eléctrica de EEGSA. DBORSA y DEOCSA incluyen desglosados los conceptos de generación, transporte y distribución. Aparte de ello, incorpora un concepto adicional denominado Valor Agregado de Distribución (VAD), que ha generado controversia general entre los usuarios, ya que incrementa el costo por energía hacia el sistema productivo y el sector residencial,


Por su parte también existen empresas eléctricas municipales que operan localmente con su propia generación y distribución.